Habitación Propia – Huele a febrero
¿Lo notas? Huele a febrero.
Y no me refiero al febrero del angelote redondo, con alas de plumas y arco con flechas de punta de corazón, que dispara a las personas para que pierdan el control sobre sus emociones, su autonomía y su economía para engordar las arcas de los grandes almacenes, las agencias de viajes o del bazar de la esquina.
Huele a febrero también, por el 11F(1) en el que celebramos el día de la mujer y la niña en la ciencia (y con él, reclamamos el efecto Matilda(2)) y por el 22F(3), el día de la igualdad salarial, que nos recuerda las brechas de género en las retribuciones y sus consecuencias, la feminización de la pobreza entre otras.
Pero en este caso, venía a compartir el olor a cine, a premios, a actrices y actores, a los sets de rodaje, a las luces y las alfombras rojas, las pasarelas de los mejores equipos profesionales en el bello arte de contar historias en este momento.
Y con esto del cine, recuerdo cómo nos han socializado algunas pelis en los olores del mes de febrero, en el amor romántico de chica busca chico y se conforma con el malote para salvarlo de la ruina a pesar de que ella se vea arrastrada por sus miserias, o príncipe salva a princesa, que necesita ser salvada para subsistir y necesita de sus músculos y de sus besos o su p*-¡!:+. O que el amor todo lo puede e incluso amar a las bestias; o que necesitas una pareja para ser una naranja completa.
No quería quedarme ahí que, ya nos aburre tener que hablar y gastar tiempo constantemente en cosas que se han repetido hasta la saciedad y que no terminan de calar, por cierto, tampoco sé por qué, quizá porque como decía el refrán “poderoso caballero es don dinero” (obviamente el dinero es un caballero, seguramente blanco, poderoso y con muchas chicas híper sexualizadas a su alrededor).
Lo que quiero contar del mes de febrero relacionado con el cine, es que descubrí, más allá del glamour de los premios, que había otras formas de hacer cine. Sin desmerecer a todo el cine independiente y a todas las personas que se salen de la industria, me gustaría invitar a quién esté utilizando su tiempo en leerme, a la curiosidad en la búsqueda del cine hecho por mujeres. Podrías pensar que clasificarlo así es etiquetar y generalizar, cuando esto es lo peor que puede pasar, pero déjame explicarme.
En general, a muchas mujeres no nos gusta que nos singularicen “la mujer” o que nos incluyan dentro de una categoría “cosas de mujeres”, porque eso significa que debemos cumplir un molde para ser lo que se espera de nosotras o que la categoría en la que nos incluyen tenga menor valor (arte/artesanía, chef/cocinera, estilista/peluquera, auxiliar de vuelo o de eventos/azafata).
A lo que iba, que luego me voy por las ramas (tantos años de “calladita estás más guapa”). La mirada que tienen muchas directoras, guionistas, fotógrafas, productoras de cine, es diferente. Y lo sé, porque incluso yo, que soy mujer y que he hecho lo posible para consumir películas hechas por mujeres, a veces me he encontrado que los gustos se educan.
Acostumbrada a ver películas con mirada masculina, detectar la diferencia en el cine hecho por mujeres, al principio me incomodaba. Me costaban los tiempos, los planos, el mensaje, la profundidad, el enfoque, la acción, los personajes, los diálogos… Todo era nuevo y diferente. Incluso me dejaba llevar por el mensaje “esto no le va a gustar a nadie”. Pero, no me rendí y al ir en paralelo con mi propio descubrimiento, entendí que esa forma de hacer cine me atravesaba y en muchas ocasiones me representa mucho más que el cine que he consumido toda mi vida.
La invitación va en esa línea. Abre tu mirada y tu mente. Intenta empatizar y comprender qué nos quieren decir las películas hechas por mujeres(4). A lo mejor detectas que hay más personajes femeninos con profundidad y con responsabilidad que nos muestran su realidad (guiones con perspectiva(5)). También te puede pasar que no haya nadie sexualizado si no es realmente necesario para la trama o el guion. Seguro que actúan más de dos mujeres hablando de algo diferente a novios, parejas u hombres. O incluso, aparecerán mujeres diversas en cuerpos, edades, ideologías y razas. No fomentarán formas de violencia gratuita y por supuesto formas de violencia machista, salvo que las estén nombrando y señalando evitando su naturalización. Los hombres podrán mostrar vulnerabilidades y no ser valientes. Construirán nuevas referentes, para las niñas, jóvenes y adultas e incluso para los niños, jóvenes y adultos. Los personajes femeninos podrán ser lo que quieran ser y serán proactivas y escuchadas.
Muchas de estas cuestiones, se han investigado y se han nombrado y no precisamente ayer. Así, podrías oír hablar del “efecto pitufina” (Katha Pollitt (1991)), el “síndrome de Wendy y Peter Pan” (Dan Kiley 1983) o el test de Test Bechdel-Wallace (1905-1911).
¡Menuda lista acabo de sacar! Así se aplican las buenas prácticas. No siempre hay que luchar, gritar, pelear, manifestarse, confrontar, explicar, explicar y volver a explicar hasta caer rendidas. A veces, basta con hacerlo y dejarlo libre a ver qué pasa. Y claro, también implica, no hacer trampas en el juego y evitar destruir las creaciones en base a una vara de medir masculinizada, o aprender a utilizar la regla de la inversión y estar con apertura para ver qué pasa.
Hasta aquí seguramente me sigas… Ahora permíteme hacer algunas recomendaciones, que está claro que, están sesgadas por mis intereses, pero que pueden ayudarte en la práctica a entender toda la lista que te escribí antes: No me perdería Los Destellos de Pilar Palomero. Me encantó Los domingos de Alauda Ruiz. Y Chinas de Arantxa Echevarría también sería una pieza muy interesante o Sorda de Eva Libertad.
Si en algo he contribuido a que te hagas la reflexión este mes de febrero, por mi parte ya he ganado. Y si, además, eres de las personas que no se pierden los premios del mes de febrero, observa, ¿cuántas nominaciones y premios se llevan las mujeres? y pregúntate si existen razones objetivas para ello.
¡Feliz mes de febrero!
(1) 11 de Febrero – Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
(2) Efecto Matilda – Wikipedia, la enciclopedia libre
(3) 22F: Día de la Igualdad Salarial – Fundación Mujeres
(4) Mujeres de cine 2025 – Mujeres de cine

Los textos, imágenes y demás medios que se publican en esta web están sujetos a la licencia CC BY-NC-SA 4.0 salvo que se indique lo contrario.
Si te gusta puedes compartir...
